sábado, 20 de febrero de 2016

TARTA DE HOJALDRE, CREMA PASTELERA Y FRUTAS

Me encantan las tartas que tienen frutas frescas y crema pastelera sobre hojaldre crujiente. Además son tan fáciles y rápidas de hacer que son ideales para una merienda sorpresa. La de hoy es una de las muchas que se pueden hacer.




Ingredientes:

frutas de diferentes colores (yo puse algunos frutos rojos)
una lámina de hojaldre

-Para la crema pastelera en el microondas
dos huevos de tamaño L
6 cucharas soperas de azúcar
medio litro de leche entera
40 g de maizena
una cucarada sopera rasa de esencia de vainilla

-Para la cubierta para abrillantar la tarta
un sobre de gelatina neutra de 10 gr
dos cucharadas soperas de azúcar
250 ml de agua

Empezaremos por hornear el hojaldre. Lo extendemos en el molde donde vayamos a ponerlo y el fondo lo pinchamos con un tenedor para que no suba. Ponemos encima el propio papel donde venía enrrollado y sobre él colocamos peso (yo los garbanzos que utlizo siempre). Lo metemos a unos 200 ºC durante unos 18 minutos. Pasado ese tiempo quitamos los garbanzos y dejamos que se dore unos 12 minutos más.

Mientras se hace el hojaldre vamos a hacer crema pastelera en el microondas, todo un descubrimiento para mi y un ahorro de tiempo.

En el vaso de la batidora ponemos la leche, los huevos, el azúcar, la maizena y la esencia de vainilla. Mezclamos bien hasta que quede homogéneo. Volcamos en un recipiente apto para el microondas y lo introducimos en él a 800 w durante 3 minutos. Lo sacamos y movemos bien con una cuchara de madera, metiéndolo otros 2 minutos más. Sacamos y removemos para conseguir que quede cremoso. La cubrimos con papel film pero de manera que toque su supeficie directamente. Cuando temple la guardamos en la nevera para que se enfríe.

Cortamos las frutas en finas rodajas y reservamos.

Cubrimos el hojaldre con la crema pastelera una vez esté fría y colocamos las frutas de la manera mas decorativa que podamos.

Ponemos en un recipiente la mitad del agua, la gelatina y el azúcar para hacer la mezcla con la que daremos brillo a nuestra tarta y removemos bien. Ponemos al fuego el resto de agua y cuando empiece a hervir apagamos y sin dejar de remover se lo añadimos a la otra mitad del líquido hasta que quede todo perfectamente disuelto. Se deja atemperar para que comience a espesar antes de cubrir con ello nuestra tarta.




Una tarta rápida de hacer y encima deliciosa, ¿qué más se le puede pedir?. Ahora solo queda disfrutarla.





domingo, 13 de septiembre de 2015

ROCOTO RELLENO

Hace mucho que el "peruvian man" está empeñado en hacer rocoto relleno, pero el problema siempre ha sido que nosotros en España solo encontramos rocoto congelado y no fresco. Hoy se ha atrevido a usar el congelado siguiendo las indicaciones de un peruano que vive en EEUU y los utiliza así.




Ingredientes:
cuatro rocotos congelados
una hoja de laurel
dos clavos de olor
vinagre
aceite de girasol
cuatro dientes de ajo
una cucharada sopera de pimienta negra en grano
una cucharada sopera de cominos
una cebolla
dos cucharadas soperas de ajipanca
250 g de carne picada de cerdo y ternera
orégano fresco
50 g de pasas
25 g de maní (cacahuetes) crudos
mozarella en lonchas
mantequilla
dos huevos
medio vaso de leche evaporada
pimienta negra molida
sal

Empezaremos por quitar el picor a los rocotos, para ello primero los descogelamos y después los vaciamos de semillas cortando la parte de arriba con el rabito que después colocaremos en forma de sombrerito. Ponemos a hervir agua con una hoja de laurel, dos clavos de olor y un chorrito de vinagre. Cuando rompa a hervir ponemos dentro los rocotos y dejamos que hiervan unos minutos. Sacamos los rocotos y cambiamos el agua. Cuando rompa a hervir repetimos la operación. Así por dos o tres veces hasta que los rocotos tengan una cantidad de picante aceptable a nuestro paladar. Debemos tener en cuenta que será un plato caliente. Los pasamos por agua y hielo y reservamos.

En un mortero machacamos los ajos, la pimienta negra en grano y los cominos hasta conseguir una pasta fina.

Cocemos un huevo.

Cortamos la cebolla en brunoise y en una sartén con cuatro cucharadas de aceite de girasol la pochamos. Añadimos el ajo, pimienta y comino del mortero y dos cucharadas de ajipanca. Dejamos que se cocine, removemos bien y agregamos la carne picada. Ponemos una cucharada sopera rasa de orégano, sal, las pasas previamente remojadas y el maní machacado en el mortero mezclándolo todo bien, dejándolo hasta que se haga. Probamos y ajustamos el punto de sal. Pelamos el huevo que habíamos cocido, lo troceamos y lo ponemos en la sartén.

Ponemos los rocotos en una fuente y rellenamos con la carne, ponemos una loncha de mozarella y tapamos con el sombrerito colocándolos en una fuente de horno.




Batimos un huevo con la leche evaporada. Le ponemos pimienta negra molida y sal y bañamos con ello los rocotos. Ponemos un poco de mantequilla sobre cada rocoto y los metemos al horno previamente calentado a 170º C durante veinte minutos.







Una deliciosa entrada para una buena comida de domingo.


jueves, 20 de noviembre de 2014

PIADINA ROMAGNOLA

Esta receta es típica de la región de Emilia Romagna, en el norte de Italia cuyo nombre procede de Via Emilia, la antigua carretera romana de Rimini-a-Piacenza que pasa por ella. Algunas de sus ciudades más grandes son Bolonia, Módena y Rávena. Gastronómicamente tiene una gran riqueza. Por ejemplo el vinagre balsámico de Módena, el queso Parmigiano-Reggiano y el prosciutto de Parma son delicias de allí. Y para acompañarlas el afamado vino Lambrusco.

Debo reconocer que no la conocía hasta que la descubrí en el blog de Recetas de tía Alía pero a partir de ahora será de las recetas habituales en mis cenas porque este rico pan plano se hace en un momentín y lo puedes rellenar de lo que quieras.

Ingredientes:
Para las piadinas:
-300 gramos de harina de fuerza
-50 gramos de manteca de cerdo a temperatura ambiente (esta es la receta original pero puede sustituirse por aceite de oliva o mantequilla)
-7 gramos de bicarbonato
-10 gramos de sal
-160 gramos de agua (se puede cambiar parte por leche para darle suavidad)
Para el relleno:
-bacon
-lonchas de queso mozzarella
-salmón ahumado
-queso crema
-rúcula

Ponemos en un cuenco la harina, el bicarbonato, la sal y la manteca y los trabajamos hasta obtener una mezcla de textura arenosa en la que toda la grasa se haya impregnado bien en la harina.

Vamos añadiendo el agua poco a poco y trabajando la masa hasta obtener una bola. La pasamos a la mesa para amasarla hasta que sea homogénea y fina. Es posible que no necesitemos todo el agua o que necesitemos incluso un poco más. Todo dependerá del tipo de harina que utilicemos.

Cubrimos con un paño y dejamos reposar media hora.

Dividimos la masa en partes iguales del tamaño que queramos (yo hice seis) y hacemos bolas. En este punto si no las vamos a utilizar todas se pueden congelar. Bastará con que las dejemos que se descongelen antes de estirarlas tal como os cuento en el paso siguiente.

Estiramos con un rodillo hasta obtener una masa fina de 3 a 5 mm. Si queremos una forma circular perfecta nos podemos ayudar con un plato como plantilla y recortar los bordes sobrantes siguiendo su perímetro con un cuchillo. Según las vayamos haciendo las podemos ir poniendo una encima de otra espolvoreando la mesa de harina antes de poner la primera y su superficie antes de apilar la siguiente piadina para que no se peguen.

Las vamos a cocer en una sartén antiadherente un par minutos por cada lado, pinchando con un tenedor las burbujas que se vayan saliendo. Las vamos conservando tapadas por un trapo para que sigan calientes y flexibles.

Opciones de rellenos hay infinitos porque admiten lo que queramos, tanto dulce como salado. Yo he utilizado dos versiones.



Para la primera versión cogemos la masa de dos piadinas y las cocemos por un lado en la sartén. Una de ellas la ponemos por la cara sin cocer sobre la sartén y la cubrimos con bacon que previamente habremos cocinado sin llegar a los bordes. Encima colocamos mozzarellza y la otra piadina con la cara sin cocer hacia fuera. Las ponemos en una sartén y las cocemos por los dos lados. Lo servimos dividiéndolos en porciones como la pizza.



La segunda versión la haremos con salmón. Untamos con el queso crema una piadina cocida la cubrimos con salmón ahumado sin llegar a los bordes y encima ponemos rúcula. Enrollamos ayudándonos de papel de hornear y partimos por la mitad en diagonal con un cuchillo de sierra y lista para comer.

La verdad es que no se con que versión quedarme, todas están deliciosas. Además las posibilidades de rellenos son infinitos.